Día 1 — Valencia: primer contacto suave con la ciudad, jardines del Turia y parque Gulliver
🌴 El primer día en Valencia conviene hacerlo ligero y muy «infantil». Después del check-in, no cargues el programa con museos: ve a los jardines del Turia, un enorme parque verde que atraviesa la ciudad por el antiguo cauce del río. Para un niño, es un entorno casi ideal después del viaje: mucho espacio, sombra, caminos, zonas de juego y la sensación de que la ciudad es amable desde el primer momento. El punto principal del día es el parque Gulliver, donde los niños literalmente se suben a una figura gigante de Gulliver convertida en tobogán-laberinto. Aquí no hay que «mirar exposiciones»: aquí hay que trepar, deslizarse, reír y soltar energía. Para los adultos también es cómodo, porque al lado hay una zona verde para hacer una pausa, picar algo y descansar un rato en un banco.
🚶 La logística del día es sencilla: desde las zonas centrales suele ser cómodo llegar a Turia Garden a pie o con un trayecto corto en autobús/metro, y dentro del propio parque conviene reservar un ritmo tranquilo de 2 a 4 horas. Después de la parte activa, lo ideal es cenar temprano y volver al hotel sin una carga nocturna excesiva; eso ayudará a los niños a adaptarse más rápido al nuevo ritmo del viaje.