Día 1 — Samarcanda: Registán al anochecer
🚶 El Registán es el corazón de Samarcanda y una de las plazas más cinematográficas del mundo. Tres madrasas —Ulugbek, Sherdor y Tilla-Kari— como si abrieran un telón de cuento: mosaicos azules, bóvedas doradas, leones-«sher» en los pórticos, inscripciones finísimas. Ven en la hora dorada: bajo los rayos del sol poniente, la cerámica parece empezar a brillar desde dentro. Por la noche la plaza se vuelve más silenciosa: los músicos rasguean melodías sensibles, los estudiantes con tubeteikas tradicionales ríen en las escalinatas, y las cúpulas se oscurecen suavemente en el cielo lila: el «prólogo» perfecto para la Gran Ruta de la Seda.