Día 1 — Bucarest: Casco antiguo y el Ateneo
🚶 Comience a descubrir Rumanía en el Casco Antiguo de Bucarest (Lipscani): en sus estrechas calles adoquinadas con fachadas neoclásicas conviven tiendas artesanales, cafeterías y bistrós. No deje de pasar por el Pasaje Macca (Pasajul Macca-Vilacrosse) con sus bóvedas de vidrieras amarillas y salones de tabaco/té. Después, acérquese al Ateneo Rumano, una joya del neoclasicismo con rotonda y columnata en Strada Benjamin Franklin 1–3; su sala circular, famosa por su magnífica acústica, está decorada con un friso panorámico de la historia del país. Para un ritmo tranquilo el primer día, cruce el jardín Cișmigiu hasta el paseo del Dâmbovița: estanques, rotondas, puentecitos y plátanos centenarios crean la atmósfera del antiguo «pequeño París».