Día 1 — Nueva Orleans: French Quarter, Jackson Square y el primer jazz en vivo
🚶 Empieza el viaje por la capa más reconocible de la ciudad: French Quarter. La mañana conviene pasarla con calma: salir hacia Jackson Square, ver la fachada de St. Louis Cathedral, pasear por Chartres Street y Royal Street, donde Nueva Orleans se revela enseguida como una mezcla de antiguo encanto sureño, ecos caribeños y libertad musical callejera. Para este día conviene planear un ritmo suave, sin prisas: después del vuelo y del check-in, date 1,5–2 horas de descanso y luego sal a caminar durante 3–4 horas con breves paradas para café, beignets o un almuerzo criollo ligero. Desde la plaza hasta la ribera del Mississippi hay solo 5–10 minutos a pie, así que es lógico añadir Moon Walk y las vistas al río: aquí se percibe muy bien el carácter portuario, húmedo y vivo de la ciudad. Por la noche, no sobrecargues el programa con traslados largos: termina el día dentro del barrio, por ejemplo con un concierto en Preservation Hall u otro set íntimo de jazz cerca. Es el primer acorde correcto de Nueva Orleans: no “verlo todo”, sino entrar en su ritmo.