Día 1 — Centro histórico y arranque a la bávara
🚶 Paseo: Marienplatz → Neues Rathaus (con carrillón) → Frauenkirche → Viktualienmarkt. Calles estrechas con letreros antiguos, soportales y puestos de pretzels: el «calentamiento» ideal antes de la vida nocturna. En Viktualienmarkt puedes picar algo rápido con delicias locales y ponerte en modo bávaro.
🍺 Tarde — una leyenda de Múnich: Hofbräuhaus am Platzl. Bajo las bóvedas de la cervecería tintinean las jarras Maß, suenan metales y en las paredes hay murales con escenas bávaras. Sirven variedades clásicas y platos contundentes; ruidoso, divertido, muy local.
💃 Noche: P1 (Haus der Kunst) — un icono de la escena de clubes de Múnich con un control de acceso selectivo y público a la moda. El dress code va más hacia smart/chic; mejor llegar después de las 23:30. Alternativa: Schumann’s Bar junto al Hofgarten, un bar de cócteles de culto para «calentar» antes de bailar.