Día 1 — Las Vegas: llegada, Strip sur y central, casinos y primer espectáculo
✈️ Después de aterrizar en Harry Reid International Airport, conviene prever unos 30–45 minutos para recoger el equipaje y salir hacia el transporte terrestre. Hasta el centro del Strip, el trayecto suele durar unos 15–25 minutos en taxi o rideshare, pero en la hora punta de la tarde y durante grandes eventos puede alargarse hasta 30–40 minutos. Después del check-in, no sobrecargues el primer día: Las Vegas funciona a base de contrastes de luz, escala y temperatura, así que es útil darte 1–2 horas para ducharte, descansar y adaptarte tras el vuelo. Cerca del atardecer, sal a pasear por el tramo Bellagio → Caesars Palace → The LINQ Promenade: aquí se concentra con mucha densidad el Vegas «clásico» — fachadas de resorts, enormes salas de juego, flujo de turistas en la calle, brillo de escaparates y la sensación de que la ciudad funciona como un escenario infinito.
🎰 El primer contacto con los casinos es mejor hacerlo sin prisas: entra en Bellagio por su atmósfera más elegante y esa sensación de Vegas «de lujo», y luego compáralo con la estética más teatral y monumental de Caesars Palace. Incluso si no piensas jugar en serio, es interesante recorrer las salas, escuchar el sonido de las máquinas, observar el ritmo de las mesas y sentir cómo aquí se mezclan el espectáculo, el diseño hotelero y el juego. Entre hoteles, calcula 10–20 minutos a pie, pero recuerda que las distancias en Las Vegas engañan: los enormes edificios, las escaleras mecánicas, los cruces sobre los bulevares y las multitudes consumen tiempo más rápido de lo que parece en el mapa.
🌊 Lo más lógico es terminar la noche en Bellagio: sus fuentes funcionan como el gran gesto «ceremonial» de la ciudad, convirtiendo una parada común en un pequeño ritual. Después, conviene ir a un solo gran espectáculo en lugar de intentar abarcarlo todo de golpe. La opción más clásica es «O» by Cirque du Soleil en Bellagio: no es solo una función de circo, sino una puesta en escena acuática casi onírica con una potente dramaturgia visual. Para el espectáculo en sí, reserva unos 90 minutos más 30–45 minutos para entrar, encontrar tus asientos y salir con calma. Después de la función, deja aún una hora para una cena tardía o un cóctel: el primer día debe terminar bonito, pero sin agotarte, porque aún quedan cuatro días muy intensos por delante.