Día 1 — Nápoles: centro histórico y Spaccanapoli
🚶 El primer día conviene dedicarlo a la capa más viva y al mismo tiempo más histórica de Nápoles: el barrio de Centro Storico, incluido en la lista de la UNESCO. El formato económico aquí resulta especialmente acertado: las impresiones principales no las da una entrada cara, sino el propio paseo. Empieza por Spaccanapoli, el largo eje casi cinematográfico de la ciudad vieja que parece partir Nápoles en dos. Aquí, las calles estrechas con ropa tendida, las tiendas diminutas, los talleres, los patios antiguos, el aroma a café y a repostería crean ese ritmo denso, ruidoso y muy sureño por el que la gente viene hasta aquí. Es lógico armar la ruta a pie: Piazza del Gesù Nuovo → Santa Chiara con su famoso claustro de mayólica → San Domenico Maggiore → Via San Gregorio Armeno → Piazza San Gaetano. Es un día intenso pero realista, sin traslados innecesarios y con muchos puntos donde parar para tomar un espresso barato, pizza al taglio o una ración de pasta.
🚶 Si quieres añadir una experiencia de pago, pero realmente valiosa, elige Napoli Sotterranea en Piazza San Gaetano. Bajo la ciudad ruidosa se abre otra Nápoles: cavidades excavadas en toba, pasajes antiguos, huellas de la historia grecorromana y una sorprendente sensación de ciudad de múltiples capas que ha vivido y se ha reconstruido durante milenios. Es una buena opción de pago para el primer día porque refuerza la impresión del paseo por el centro, y no exige una logística aparte. Para la noche, conviene dejar un paseo tranquilo hasta Via Toledo y la plaza Dante: esta zona está bien iluminada, animada y resulta adecuada para volver al hotel sin transbordos complicados.
💸 Presupuesto del día: comida aproximadamente €18–35, transporte público €0–6 si haces el día a pie o con 1–2 trayectos, visitas de pago opcionales desde €6–18 por entrada.