Día 1 — Múnich → Garmisch-Partenkirchen: inicio suave en un valle alpino
🚗 Después de aterrizar en Múnich o recoger el coche en la ciudad, dirígete a Garmisch-Partenkirchen; el trayecto suele durar unas 1,5–2 horas según el tráfico. Es una de las opciones más cómodas para viajar con perro: puedes hacer paradas cortas para sus necesidades, no dependes de transbordos y puedes acomodar las cosas de inmediato para que la mascota vaya tranquila. La ciudad se encuentra en una amplia cuenca montañosa, donde las tradicionales fachadas bávaras, los balcones floridos y las amplias vistas al macizo de Wetterstein crean la sensación de un destino de descanso sin prisas. El primer día no sobrecargues la ruta: después del check-in es mejor elegir un paseo de adaptación tranquilo por la parte central de Garmisch y a lo largo de calles más silenciosas o senderos junto al río, para que la mascota se acostumbre a los nuevos olores, la altitud, los ruidos y el agua.
🐾 Viaje con animal este día: en principio piensa en perros y gatos, aunque la propia ruta y la infraestructura de la región están mejor adaptadas precisamente para perros. Para volar a Alemania, las normas dependen de la aerolínea: en Lufthansa, los perros y gatos pequeños pueden viajar en cabina si el peso total del animal con el transportín blando no supera los 8 kg; los animales más grandes, si cumplen las condiciones, pueden volar en la bodega climatizada. En los trenes de Deutsche Bahn, los animales pequeños del tamaño aproximado de un gato doméstico, colocados en un contenedor cerrado, normalmente viajan gratis como equipaje de mano; los perros más grandes necesitan billete aparte, correa y bozal. En autobuses y compañías interurbanas las reglas varían: en FlixBus, por lo general, no se transportan mascotas comunes, salvo perros guía y algunos animales de asistencia. Por eso, para este viaje, el formato coche + paseos es el más adecuado. Aunque casi no pienses usar transporte público, es mejor llevar bozal de todos modos.
📄 Requisitos veterinarios y de entrada: para desplazarse con perros, gatos y hurones dentro de la UE y para entrar en Alemania se requiere identificación mediante microchip, vacunación antirrábica válida y documentos veterinarios correctos. Para viajes dentro de la UE normalmente se utiliza el EU Pet Passport; al entrar desde algunos países no pertenecientes a la UE puede requerirse en su lugar un Animal Health Certificate. Si viajas en tránsito por otros países, revisa sus normas por separado con antelación. El mínimo clásico y seguro antes del viaje: chip, vacuna antirrábica vigente, tratamiento antiparasitario según recomendación del veterinario, reserva de comida para los primeros días, direcciones de las clínicas veterinarias más cercanas y copias de los documentos en papel y en formato digital.
🏥 Al inicio conviene localizar los puntos veterinarios más cercanos: Tierarztpraxis Dr. Saur en Garmisch-Partenkirchen se presenta como consulta con servicio de urgencias, y Tierarztpraxis Werdenfels resulta útil como otra dirección dentro de la base de la ruta. Por la noche, haz un paseo corto y descansa temprano: el aire alpino y el entorno nuevo cansan a los perros no menos que a las personas, así que es mejor terminar el primer día con calma.