Día 1 — Llegada a Fráncfort: inicio suave, paseo por la ribera del Meno y descanso temprano
✈️ Después de llegar a Fráncfort, es mejor no intentar «hacer un programa completo» de inmediato. Desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad suele ser cómodo ir en S-Bahn o taxi; calcula unos 30–45 minutos hasta el hotel teniendo en cuenta la espera, el equipaje y los traslados. Para las familias con niños, el escenario ideal es «registrarse → comer → caminar un poco junto al agua → dormir temprano». Las riberas del Meno son muy buenas para el primer paseo: vistas amplias, barcos, puentes, sensación de gran ciudad, pero sin sobrecarga. Este no es un día para hazañas, sino para adaptarse: si el niño ha descansado y está tranquilo la primera noche, el resto de la ruta se vuelve notablemente más fácil.