Día 1 — Santiago: llegada, adaptación suave y noche tranquila cerca del hotel
✈️ Después de llegar a Santiago, es mejor no intentar «exprimir» el día al máximo. Para una familia con niños, este día sirve ante todo para adaptarse: pasar por el aeropuerto sin prisas, llegar tranquilamente al hotel, comer algo conocido y darle al niño la posibilidad de simplemente respirar después del viaje. Si eligen alojarse en Providencia o Las Condes, conviene hacer un paseo muy corto cerca del hotel: ver las calles anchas, entrar a una cafetería por un postre, dejar que los niños corran un poco en una plaza y acostarse temprano. Importante: el primer día no sobrecarguen de impresiones; así los días siguientes, más «intensos» con parques y museos, serán mucho más fáciles.